viernes, 15 de julio de 2011

El primer y el último amor.


-Sentada en un parque con 15 años me hice una herida yo misma en el brazo con la inicial del chico que me gustaba.
+ ¿Es una parte del currículum?
-No no, que va.
+ ¿No?
-Que va, me acabo de acordar. Me levantaba la postilla todos los días para que me dejase cicatriz y así no olvidarle nunca. Juraba que era el amor de mi vida.
+Bueno, ¿Cómo todos los críos no?
-No, como todo el mundo. El primer amor y el último se sienten igual, eso es lo que se tarda en entender.
+Ya. Y ¿Cuándo te diste cuenta tú?
-Pues cuando deje de rascarme. Llega un día en el que te das cuenta de que en esa pareja solo quedas tú y que lo único que te ata a él es esa herida y que haciéndola sangrar no mantienes vivo su recuerdo, sino el dolor de la perdida.

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