
Todo comenzó una tarde. Un grupo de amigas caminaban por la calle charlando después de una larga semana, en especial, Cayetana. Se encontraron a unos chicos que todas conocían menos ella. Sus amigas se la presentaron a ellos y le llamaron todos la atención pero en especial uno de ellos, fue el único chico que le causó mal sensación. Ellos se unieron a su grupo y siguieron paseando y hablando hasta que llegaron a un parque. Caye conversaba con los demás chicos y con sus amigas pero no prestaba atención al chico que no le dejaba de quitar ojo, estaba tan interesado en ella que a veces hasta se quedaba embobado contemplándola, ese chico el que menos le complacía. Hasta que hubo un instante que Caye sin tenerlo planeado y con la mirada perdida fue a parar en él y por unos segundos sus miradas se cruzaron. Enseguida él reaccionó y para intentar disimular miro hacia otro lado pero era demasiado tarde, ella lo había captado todo y no fue de su agrado. Se sentaron en un banco del parque en el que se encontraban todos y no le dio mucha importancia aunque ya ese pequeño detalle llamó su atención.
Pasaron un gran momento y cuando llegó la hora de marcharse todos se despidieron y seguidamente ellos se fueron y las chicas se dispersaron excepto Caye y Aroa, que era su prima y se iban juntas a casa. Cayetana tardó poco en contarle lo que le habían parecido aquellos chicos a Aroa, en ese montón también entraba el extraño muchacho que la contemplaba y que al recordarlo le vino a la cabeza que se marchó sin despedirse de ella. Caye interrogó velozmente a su prima para que le contara todo sobre él, y Aroa le aclaró varias cosas.
Por lo visto Samuel, que así era como se llamaba, era el hermano de una de sus amigas, Celia que procedían de una raza un tanto rara, eran mestizos, lo cual su madre era paya pero su padre era gitano. También le comentó que era un chico que por apariencias perdía mucha confianza a veces pero era una gran persona, cosa que le costó trabajo entender a Caye. Aroa le afianzó que debería conocerlo más pero a Caye no se le olvidó lo que había pasado esa tarde y que no se ausentó de ella. Por lo que se ve Cayetana era muy cabezona y tenia bastante carácter, se fijaba mucho en los pequeños detalles porque pensaba que eso decía mucho de una persona.
Llegaron a casa y olvidaron un poco la tesis de la tarde, saludaron a su familia, se cambiaron y se acostaron para descansar, el próximo día continuaría todo, pero Caye de eso no era consciente, en esa ocasión lo único que pensaba era dormir y soñar con algo diferente.
Precioso, me encanta!
ResponderEliminarMuchas graaacias :)
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